El evento

Desde un rincón del mundo…

Brindo contigo…

Salud!!!!!!

Hace unos años me inicié en el mundo del catering con un proyecto muy personal que se llamaba “Hoy cocino en tu casa”. Por si alguien se pregunta en qué consistía, pues sí, era lo que ahora está tan de moda de los chefs a domicilio.

Pues ayer se puede decir que toqué techo con la organización de eventos. Una boda para 180 personas. Lo que quiero es relatarte cronológicamente todos los entresijos que pueden suceder para llegar a sacarlo adelante.

Antes del verano.

Por allá por el mes de mayo me contactan los novios, piden presupuesto, les gustan los menús y quedamos para que los prueben en Cinco Sentidos. Según terminan el veredicto es claro. Estamos casi seguros de hacerlos con vosotros, nos ha encantado.

Días más tarde me dan el visto bueno y quedamos en la finca del evento. Un lugar maravilloso en Sevilla La Nueva. Y he de decirlo, ellos también me parecieron igual de maravillosos.

Así que moviendo unas cosas y otras a falta de detalles todo queda acordado: 110 personas el día 29 septiembre.

Y conduciendo de vuelta a casa se me dibuja una sonrisa. Un gran reto para después del verano. Veo ese día 29S como un objetivo para relanzar nuestro catering. Mañana mismo empiezo a preparar, me dije a mí mismo.

Así que dicho y hecho. Cerrar los menús, pedidos de vajilla, mobiliario, costes y dejar lo máximo organizado antes de las vacaciones. Y así fue, me subí al avión con los deberes hechos y con el gusanillo de ese evento en la vuelta al trabajo.

Después del verano

Al día siguiente de llegar recibo una llamada de la novia. “Hola Iñigo, oye esto se nos está yendo un poco de las manos. Creo que estaremos en torno a 180.”

Primer momento, acojone. Segundo momento, presión. Tercer momento, esto sí que es un reto. A por ello!

Así que, a sentarme y retocar todos los pedidos, presupuestos y demás. Pero bueno, la base está hecha y mañana tengo el día libre, así que me dedicaré a ello.

Llamada, una de mis camareras. Mala señal. Iñigo acabo de llegar del médico y me han dado una semana de baja.

Cambio de planes, ya no hay libranza. El domingo habrá que ponerse porque se echa el tiempo encima.

Y va acabando la semana y otra noticia que va minando. “Papá está otra vez ingresado y le van a tener que operar”. Uff! Voy para allá, cuando llego me dice mi mamá: que bien aquí esta la alegría de la huerta. Y toca hacer ese papel, aunque en ese momento la verdad es que no me salga la sonrisa espontáneamente. Pero es el momento de apoyar.

Salgo a correr para despejar un poco la cabeza. 8 kilómetros de zig zag por mi querido Retiro y cuando acabo suspiro. Québien me siento. Echo la mano al bolsillo. Mis llaves del coche? No puede ser. Y no tengo copia. Precisamente ahora con todo el jaleo del evento.

Me encuentro con Laura que me convence para buscarlas. Pero esto no es como cuando mi madre me decía si lo buscas bien lo encuentras y ” a ver si ordenas un poco esa habitación”. Esto es buscar una llave por todo el parque. Y tras un par de kilómetros de volver sobre aquellos pasos que minutos antes eras zancadas, la encontramos. Sí, prometo hacerme una copia.

Y se que la suerte va empezar a cambiar. Siempre lo hace.

La semana del evento

Queridos amiguitos. Empezada la semana todo esta bajo control. Todo? No.

Mi trabajadora sigue de baja. Y a ella se la suma una persona que me iba a ayudar en cocina. No es momento de lamentarse. Ya lo que hay que hacer es tirar adelante.

Empiezan a llegar pedidos a la finca. Es de esos momentos en que agradeces rodearte, no de proveedores sino de amigos con los que trabajas y que te echan una mano en estos momentos. Siempre pienso que aparte de abastacerme de buen producto, tengo que estar en armonía con quien lo hace. Solo esa comunión puede hacer que las cosas, tanto en el restaurante como en el catering, fluyan.

El día antes

Paso la mañana en la finca con mi amigo Miguel que se ofrece a echarme una mano.

Nervios. Es un momento fundamental. No puede faltar nada. Probando la maquinaria, revisando los pedidos. Todo parece en orden. En ese momento es cuando uno mira a su alrededor y se da cuenta de todo el curro que llevamos detrás. Ya solo queda un día para el 29S.

Y llegó el día

Me levanto más tenso que Chuck Norris en cumpleaños de niños.

Iñigo, ya solo queda lo más fácil. Dar de comer a la gente. Ha llegado el día el día que estába esperando.

Llegamos a la finca, empiezo a organizar y comprobar que todo está en orden. Me viene una oleada de entusiasmo. Estoy deseando que llegue el salto inicial. Vamos!

6 de la tarde. Empieza a llegar mi personal. Hace mucho que no manejaba tanto. Somos 15, yo soy el capitán así que un guiño a uno, una risa a otro. Pero todos a una, hoy somos un equipo.

8,30 de la tarde. Empieza a salir la bebida, el jamoncito y, ahora sí, llega nuestro momento. Oído cocina.

Venga arrancamos con el gazpacho de cerezas. Y de repente, apagón. Se acaba de ir la luz en toda la finca.

Veinte minutos oscuros y eternos de tensión. Ves como todo el trabajo de tanto tiempo se puede ir al traste por un elemento que se te escapa completamente de las manos. Carreras al cuadro de luces y esa imagen muy española en que un invitado trata de arreglarlo y diez más opinan cargados de sus razones.

Y, al final, vuelve la luz. Comienzan a salir esos platos que has preparado durante horas en la semana. Vuelven bandejas vacías y suenan los primeros piropos a la comida. Es lo que has soñado desde el primer día que volví conduciendo desde la finca. Toda esa tensión reducida a un servicio de dos horas.

Busco a los novios por el jardín para ver que tal ha salido todo y ambos me dan un abrazo de complicidad porque sabemos que han sido momentos tensos. Y veo una gran sonrisa dibujada en sus caras. En ese momento es el mejor veredicto.

Vuelvo a la cocina para por fin reunirme con el equipo y disfrutar un momento.

Me siento medio mínuto a tomarme una copa y solo se me ocurre pensar en todo el mundo que siempre está ayudándonos o que hace más llevaderos esos momentos complicados que te he narrado. Porque al final lo mejor de la vida es poder disfrutar de la buena gente que nos rodea.

Así, que por ti.

Desde un rincón del mundo. Brindo contigo. Salud.

Y a por el siguiente reto.

4 comentarios en “El evento

  1. El amor y la ilusión por lo que hacéis, os hacen superar todo los obstáculos que se os presentan. Me encanta visitaros y disfrutar con vosotros de eso que sabéis hacer tan bien. Pasión, ilusión , imaginación y mucho mucho amor. Salud por vosotros y por el corazón de Cinco Sentidos “Íñigo” …

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